Esta tarde dejó de existir Ubaldo Francisco Sacco, padre del querido "Uby" a quien llevó a ser campeón del mundo en 1985. Tenía 78 años y estaba radicado en Necochea. El box le dice adios.
Producto de un paro cardiorespiratorio, pasado el mediodía dejó de existir en Necochea Ubaldo Francisco Sacco. "Don Ubaldo", para todos. Ex boxeador y entrenador de su hijo "Uby", será recordado siempre en este deporte.
Hace varios años estaba radicado en la ciudad bonaerense, y su salud no era buena últimamente. Siempre intentó seguir ligado al box, con distintos festivales y también enseñando. Pero el corazón le dijo basta a los 78 años. Estaba internado hacía algunos días, y hoy dejó de existir. Sus restos serán velados desde las 23 de este sábado en la funeraria "Roldán" de Avenida Luro y recibirán cristiana sepultura mañana.
Sin dudas que la referencia ineludible es su hijo "Uby", fallecido tristemente en 1997. A él lo formó como boxeador, lo llevó a ser campeón argentino, sudamericano y mundial. El 21 de julio de 1985 llegó la gloria en Campione D´Italia, provincia de Como. Allí su pibe nockeó al estadounidense Gene Hatcher, quien lo había vencido un año atrás en Texas con fallo polémico. Pero esa vez los Sacco, más unidos que nunca, lograron la victoria en el peso medio mediano livianos.
Para recordarlo, la pluma del maestro Raúl Ramírez, en una publicación del Diario La Capital en 2008:
Aunque nació en la ciudad bonaerense de 25 de Mayo, el 30 de agosto de 1931, es marplatense por adopción, porque llegó a nuestra ciudad con sus padres y hermanos a muy temprana edad.
Me estoy refiriendo a Ubaldo Francisco Sacco, el único director técnico de boxeo de nuestra ciudad que alcanzó, a través de uno de sus pupilos, un título de campeón mundial para el boxeo marplatense. Y ese, por él dirigido, fue nada menos que su propio hijo: "Uby" quien en 1985 alcanzó la corona ecuménica de los medio mediano livianos. Con esa conquista su "retoño" -tempranamente fallecido- logró lo que no es muy común en el deporte: superar los logros de su padre.
Del ciclismo al boxeo
A principio de los años '50 Ubaldo "viejo" comenzó a entrenarse para boxear, tras una primera etapa como ciclista, en lo que su hermano Oscar quizás tuvo influencia. Y el "flaco", duro peleador iniciado en el Club General Urquiza, pasó al gimnasio del Bristol donde bajo las órdenes del recordado José Martínez Valero, "El Tigre de Alfara", fue adquiriendo conocimientos técnicos que lo llevaron a convertirse en uno de los pesos mediano mejor dotados cuando ingresó al profesionalismo. Era una época difícil, de grandes valores en el país en esa categoría, como lo fueron Eduardo Jorge Lausse, Andrés Selpa, Antonio Cuevas, "Tito" Yanni, Rafael Merentino y varios otros. De ellos, Selpa, Yanni, Cuevas y Sacco, fueron los que más hicieron para elevar al Bristol al primer sitial entre los escenarios boxísticos del interior del país.
La época más brava
Ubaldo Sacco fue uno de los grandes, por su precisión, su estilo, su figura. Pero le tocó militar en la época más dura en su categoría. Intentó desde su debut en 1954 hasta su retiro en 1961, alcanzar la corona argentina y no pudo ser. Primero ante Selpa, en el Bristol, el 25 de mayo de 1957 cuando por vez primera en el interior del país, se disputaron en una misma pelea los cinturones de campeón argentino y sudamericano. Después, no pudo con el salteño Farid Salim. Habían empatado acá y meses después, el 23 de setiembre de 1960, por el título, Salim lo venció por puntos en el Luna Park.
Excelentes campañas
Tanto en amateur como en profesional, Ubaldo cumplió excelentes campañas. De aficionado hizo nada menos que 194 combates y como rentado alcanzó los 92. Ganó y perdió con varios de los grandes, como Cuevas, Yanni, Selpa, Lausse, Salim, Pereyra, los uruguayos Héctor Rodríguez, Oscar Barreiro y Piriz Pintado, a los que venció en Montevideo, los chilenos Loayza y Reinoso, el italiano Sixto Tiselli, los ex campeones argentinos Alfonso Moreno y Héctor Mora y tantos otros.
Siempre arrastró -desde aquel recordado accidente cuando iba en motocicleta con Osvaldo Cañete- las secuelas de una seria lesión en la cadera, que aún hoy -radicado en Necochea- sigue padeciendo. Precisamente esa lesión obligó a su retiro el 24 de junio de 1961, tras ganarle en dramático combate al rosarino Antonio Barrera.
Exitos como técnico
Como técnico demostró sus grandes conocimientos, pero tal vez le faltó temperamento. Tuvo excelentes pupilos, como Tito Yanni (h) campeón argentino y sudamericano medio mediano, Miguel Angel Páez, al que dirigieron conjuntamente con Héctor Dipilato, cuando el 8 de setiembre de 1978 -tenía ya 38 años- consiguió una hazaña: alcanzar su tercer título de campeón argentino en otras tantas categorías.
Pero su obra cumbre fue conducir a su hijo "Uby" -un súperdotado- al título mundial. Quedan muchos nombres entre los dirigidos por Ubaldo, pero esta nota tiene una sola intención: desearle al "viejo" Sacco, como lo llamaba "Uby", un muy feliz cumpleaños.