Aldosivi perdió sus dos primeros partidos del torneo y ya está último junto a Belgrano. Sin juego, sin confianza, los refuerzos aún no encajan y el equipo repite falencias de la temporada pasada.
Por Francisco Giovanoni
francisco@marcadeportiva.com
Preocupa el comienzo de Aldosivi. Lejos de lo pensado, con dos derrotas ante equipos que no son más -potencialmente- que los portuenses, con dos lesionados, dos expulsados y
un pobrísimo nivel de juego, el elenco de Salvador Daniele deberá trabajar mucho y hacer autocrítica antes de tiempo para revertir la situación.
La caída del sábado ante Ferro, 3 a 1 en Caballito, fue un nuevo llamado de atención.
Es cierto que recién van dos fechas, que el equipo no tuvo mucho rodaje de fútbol en la pretemporada debido al mal clima, que es un mediocampo totalmente nuevo, que en el debut se lesionaron dos jugadores antes de los 30 minutos y complicó lo planificado, que la cancha de Ferro no era propicia para "jugar por abajo". Pero también es verdad que Aldosivi no supo cómo suplir lo que le faltó, que el césped del "Minella" es apto para tratar mejor a la pelota, que llamás la atención si a la primera adversidad te venís abajo, que no se puede permitir que un jugador cometa un penal infantil, que es inadmisible que un tipo de experiencia le regale el contragolpe al rival para irse al descanso 0-1 cuando ése equipo poco había hecho.
Esta columna no intenta "castigar" a nadie, sino "alarmar" una situación como la de los promedios. Aldosivi en estos dos partidos fue una copia fiel del que finalizó anteúltimo en el torneo pasado. Y no puede darse el lujo de seguir así. Sin alma, híbrido, timorato, con inseguridad con la pelota tanto para rechazarla como para bajarla del aire e intentar jugar.
Con una defensa experimentada pero que sufre ante cada ataque rival porque está constantemente expuesta. Pena, Cajaravilla, Carli o Nasif (como antes) tienen que salir muy lejos para cortar al rival. Corren demasiado, y juegan al límite, perjudicados. Esto sucede porque el nuevo mediocampo aún no engrana, no da seguridad. Mariano Herrón primero se lesionó y ahora se fue expulsado ante Ferro, con un rendimiento bajo, ritmo lento. Marcelo Vega -la carta de Daniele- también está lesionado para la transición defensa-ataque. Nicolás Demaldé hasta ahora demostró errores de jugador de B Metropolitana (el penal ante CAI, la poca reacción para cortar el avance de Ferro en el primer gol, sus dudas para atacar). Sólo Agustín Briones estuvo a la altura con quite, buena ubicación y prolija entrega.
Aldosivi no presiona al rival para quitarle la pelota. Es un equipo largo, separado entre líneas. La defensa rechaza a ningún lado. El mediocampo ve pasar la pelota por encima suyo, y cuando la tiene, duda en qué hacer con ella. El ataque...completamente aislado. Diego Martínez insiste en recostarse por izquierda, se excede en displicencia (por "tirar" la pelota por un costado al rival, desperdició dos claros contragolpes el sábado) y juega lejos del área. Matías Gigli está lento aún, parece desmotivado y fuera de partido por no participar. Enrique Seccafien mostró tener cualidades de "enganche", pero a cuenta gotas. Lo acompañan poco, y es cierto que en algunos tramos no se involucra. Cuando el esférico pasa lejos suyo, no baja a pedírselo a los volantes.
Por último, lo que más llama la atención y preocupa es la falta de confianza del plantel Aldosivi. Incluso antes del comienzo del torneo. Desde las declaraciones hasta lo mostrado en cancha. Hasta Salvador Daniele, optimista por naturaleza, se muestra sorprendido y abatido por este arranque. No se nota un contagio colectivo del tipo "vamos por todo, salgamos adelante". Al primer revés, la autoestima del equipo bajó considerablemente. Lo psicológico juega también: clubes con menos recursos económicos e individuales tal vez, unidos en la adversidad, logran más que aquellos que tienen todo.
En Aldosivi no hay motivo para desmotivarse. Sí para preocuparse: el promedio es bajo, los equipos "nuevos" como Patronato, el retornado Chacarita, arrancaron bien. Rosario Central, se estima estará mejor (debe un partido). Hoy Aldosivi tiene 1.269 de promedio y debajo tiene a Deportivo Merlo (próximo rival el sábado, en el "Minella"), con 1.225. Una derrota ante el conjunto del Gran Buenos Aires, y los de Daniele quedarían con 1.253 muy cerca de Tiro Federal de Rosario, en el primero de los lugares de promoción por el descenso.
Queda muchísimo camino por delante y el Aldosivi equipo cuenta con elementos válidos para revertir el momento. Un par de buenos resultados alcanzaría para mejorar el ánimo y "pulir" lo que falta. Pero tal vez mejor que el elenco portuense haya perdido y observe sus falencias. Peor sería ganar o empatar jugando mal y, tapado por la emoción del score a favor, no conocer un diagnóstico que por el momento está lejos de ser el deseado.
CAMBIOS PARA EL SABADO
Aldosivi recibirá a Deportivo Merlo el sábado desde las 15.30, por la tercera fecha. El plantel volvió hoy al trabajo. Marcelo Vega y Joel Carli evolucionan bien de sus lesiones y podrían retornar por los expulsados Mariano Herrón y Darío Cajaravilla. Enzo Bruno espera por la llegada de su transfer. Si esto sucede, ingresará por Nicolás Demaldé. Y habrá que esperar si Javier Molina no tiene una chance como delantero titular.