por Francisco Giovanoni
No fue el mejor inicio. Alvarado al menos rescataba un empate ante Liniers de Bahía Blanca, en un muy mal partido del elenco marplatense. Sin embargo, en tiempo de descuento la visita se llevó los tres puntos, por 2 a 0, en la decimoséptima fecha de la zona 2 del Torneo Argentino B. En el estreno del año, el conjunto de Murúa perdió la punta aunque continúa en cómoda posición clasificatoria. El fin de semana, visitará a Once Tigres de Nueve de Julio, nuevo puntero del certamen.
El primer tiempo fue pobre desde lo futbolístico, aunque con situaciones de peligro en ambos lados. Alvarado fue un equipo siempre paciente para buscar el arco rival, pero dio la sensación de extrañar la presencia de un centrodelantero de área. Con Gallego y Sosa de puntas, se centralizó el juego y no se logró abrir la cancha. Liniers fue un rival sólido y equilibrado, que pareció arrancar mejor: a los 6´ Dietrich probó de media distancia, y Chiappa se vio obligado a sacar la pelota por encima del travesaño. Ocho minutos después, el volante apareció en soledad por detrás de Ischia, tras un centro de Mc Coubrey, pero desde buena posición remató afuera.
De todos modos, el conjunto de Murúa siempre intentó asumir el protagonismo. No lució en el juego, pero buscó con la pelota siempre al ras del suelo. A los 16´ tuvo su primera aproximación con un zurdazo "tres dedos" de Fernández, apenas elevado. Luego, contó con una volea de Gallego, desviada, y un remate afuera de Cornejo luego de una lejana salida del arquero Partal, a los 34´. Y dos minutos después, Gabriel Christovao se animó desde lejana posición y estrelló la pelota en el vertical.
El tramo final de la etapa, Alvarado persuadió al elenco bahiense, sumamente retrasado a esa altura. La última jugada de riesgo llegó a los 46´: luego de un despeje corto del arquero, Cornejo sacó un zurdazo que pegó en el defensor Iubatti, y el rebote sorprendió a Sebastián Fernández, que debajo del arco pateó débil a las manos de Partal. Clarísima opción, antes del descanso.
Muy flojo fue el inicio del segundo tiempo de Alvarado. Primero, sufrió: a los 5´ el mediocampista Gastón Arroyo avanzó en soledad por el centro, y en la puerta del área sacó un derechazo bajo que Chiappa sacó con notable esfuerzo al córner. Y luego, no supo cómo entrarle a Liniers. Como que el equipo se "desinfló" con respecto a la primera etapa. Cornejo estuvo aislado y perdido en el campo de juego y vio pasar la pelota siempre por el aire, mientras que el mediocampo visitante se impuso en la lucha terrenal.
No aparecieron las gambetas de Juan Sosa, Esquivel pasó poco al ataque y sin sorpresa, y reinó la imprecisón en el pase y hasta en las pelotas detenidas. A los 12´ sólo hubo un zurdazo de Ischia, desviado, desde lejos. Liniers poco aportó en ataque, posicionado de contragolpe. Luis Murúa fue modificando piezas. Flamenco dejó la cancha lesionado, pero puso a otro defensor (Tambussi) y pasando los veinte minutos puso a Esteban Rivas por Gallego. Siguió sin referencia clara en el área (a pesar de ello, se buscó con centros también), y los caminos se complicaron. Poco aportó la entrada de Galeano también.
Hasta que llegó la fatídica jugada: el ingresado Sebastián Marlia fue a luchar una pelota dentro del área, y Junior Ischia lo "taló" claramente. Penal, sin dudas, que el delantero Julio Acosta cambió por gol "picando" la pelota con clase. Demasiado premio tal vez para Liniers, y castigo para un Alvarado que jamás le encontró la vuelta al partido. Encima, en tiempo de descuento, la defensa no logró frenar la arremetida del volante Ignacio Salas, que definió con clase ante la salida de Chiappa.
Derrota que dolerá en el ánimo de Alvarado. Que no lo perjudica matemáticamente, pero que lo obligará a mejorar ya el próximo sábado en la visita a Once Tigres. Con tiempo por delante, Murúa esperará que sólo haya sido una mala noche.
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