Alvarado derrotó esta tarde 3 a 1 a La Plata Fútbol Club, en el Minella, en la ida de la Promoción por un lugar en el Argentino A. Un tiro libre de Ceballos y dos goles del exquisito Fernando Telechea le dieron la victoria a los de Philipp, mientras que Verón descontó para los visitantes. El domingo próximo, hasta perdiendo por un gol logrará el ascenso.
Por Francisco Giovanoni
francisco@marcadeportiva.comAlvarado logró reponerse del duro golpe sufrido la semana pasada al perder el ascenso ante Deportivo Maipú, y esta tarde derrotó con claridad a La Plata Fútbol Club, 3 a 1 ante su gente, en el partido de ida de la Promoción del Torneo Argentio B/A. El domingo próximo,
hasta perdiendo por un gol, el conjunto marplatense logrará el ansiado ascenso.
Futbolísticamente no fue un gran partido de los dirigidos por Marcelo Philipp.
Luego de un comienzo con nervios y ansiedad, donde las cosas no salían como estaban planeadas, el gol de "Trapito" Ceballos de tiro libre descomprimió la tensión que se vivía dentro del campo de juego y que se trasladaba a las tribunas. A partir de allí,
Alvarado jugó más suelto, sin la pesada mochila de tener que conseguir más goles ante un rival duro defensivamente. La Plata Fútbol Club llegaba de una larga inactividad, y se notó. Defensores rudos, mediocampo metedor, pero nulo peso ofensivo. No pateó claramente una sola vez al arco de Gatti, a excepción del aislado descuento conseguido por Verón.
Los marplatenses pudieron sacar el partido adelante de la mano de sus dos mejores jugadores: Ezequiel Ceballos y, fundamentalmente, el tremendo Fernando Telechea. Ambos aparecieron en los momentos clave y así todo se hizo más fácil.
El primer tiempo fue malo en cuanto al juego. Pero todo de Alvarado. Con el dominio total del territorio, jugó en campo ajeno los 45 minutos. Sin brillar, pero insistente en el ataque. Así, porque no se cansó de buscar, llegó al gol.
De a poco Alvarado fue metiendo a su rival en su área. La Plata Fútbol Club cuenta con una defensa alta, con los centrales Mansilla y Kees que se divirtieron ante cada envío aéreo. Por eso el pedido de Philipp en la boca del tunel era
"jueguen la pelota al piso, no importa que salga mal, insistan así". Fundamentalmente
por el sector de Juan Gáspari se gestaron los ataques más profundos. A los 8´, el mediocampista trepó por derecha y envió un centro bajo que Latorre contuvo en dos tiempos, ante un Ceballos que le pateó la mano buscando el rebote. Cuatro minutos después, otro desborde del ex Quilmes continuó con un despeje salvador de Kees cuando Villar se prestaba a definir. Recién a los 20´, nuevamente Gáspari dejó un surco y tocó atrás para Telechea, pero su disparo fue mordido y desviado.
Costaba entrar al área rival. Ceballos buscó siempre asociarse con Telechea, Rivas guapeó todo el tiempo ante los rudos defensores y Villar fue creciendo a la hora de jugar.
A los 24´, el "Tanque" Rivas entró al área por derecha pero su remate salió desviado. En la jugada siguiente, Gatti sacó largo del arco -en quizás su única intervención de la etapa-, encontró a Telechea que previo rebote en un defensor habilitó a Rivas. El "9" enganchó para afuera y sacó un remate bajo que Latorre atajó con sus pies.
El gol no llegaba, y la impaciencia crecía. El elenco platense era pura especulación y pelotazo largo al pobre de Campozzano. Cerraba los caminos, con una actitud combativa pero con cero fútbol. Recién a los 39´ Juan Gáspari tomó un rebote y en la puerta del área sacó un fuerte zurdazo que fue adonde estaba ubicado el arquero.
Hasta que Fernando Telechea (que volvió a jugar como atacante) tomó la pelota por izquierda, lugar donde se recostó siempre, y encaró al área.
En la puerta de la misma lo tuvieron que bajar porque se iba al gol. Minuto 41, tiro libre, y Ezequiel Ceballos que lo ejecutó magistralmente al otro palo de Latorre. Golazo, uno a cero, y el alivio para todos.
La tranquilidad fue mayúscula a los 44´. Cuando se seguía festejando el 1 a 0, el guapo de Telechea apuró la salida de Kees y logró robarle la pelota. El "Paisano" quedó mano a mano con Latorre y con un toque exquisito definió por encima del arquero. Dos a cero. De la desesperación a la felicidad en minutos. Alvarado pudo irse al descanso tranquilo, sin la presión de tener que salir al segundo tiempo con el cronómetro apurándolo.
"Muchachos, son los 45 minutos de nuestras vidas. Juguemos como si fuera el comienzo. A morir. No nos relajemos." Con esas palabras el capitán Gustavo Cardarelli alentó a sus compañeros en la boca del túnel, antes de salir a jugar el complemento. El mensaje: meter más goles y no aflojar.
Y se entendió rápido esa arenga. Al minuto nomás, "Trapito" Ceballos desbordó por la derecha y metió un centro perfecto para Fernando
Telechea, que increíblemente sin marcas metió un frentazo demoledor para anotar el 3 a 0.
Buena diferencia, que
lamentablemente Alvarado no supo sostener ni ampliar. Las palabras de Cardarelli por un momento quedaron de lado. En el único instante de desconcentración,
La Plata Fútbol Club se encontró con un descuento impensado. Minuto diez, envío de derecha a izquierda. Todos pidieron off side, pero a Diego Verón no le importó. Bajó la pelota con el pecho y definió ante Gatti. Tres a uno.
Luego el partido entró en una meseta de esas que dan ganas al espectador de volver a su casa. Mucha lucha, poco juego.
Los dirigidos por Humberto Biazzotti se alentaron tras el gol, y a puro centro intentaron inquietar. Buscaron aprovechar las alturas de sus defensores mediante pelotas detenidas. Pero todo se esfumó con los minutos.
Los marplatenses se conformaron con la ventaja y decidieron cuidarla como un tesoro. Así Cambi sacó todo, Quiles lo mismo, y Gonzalo Sánchez se comió la mitad de la cancha.
Alvarado se paró de contra y
tuvo sus chances para liquidar el ascenso. A los 26´, Rivas encaró en velocidad por izquierda, lo vio adelantado a Latorre y sacó un remante violento que dio en el palo.
Era un golazo. A los 34´, fue Ceballos quien vio al arquero fuera de su área y con un disparo bombeado, la pelota cayó en el techo del arco.
El único susto de la tarde llegó a los 41´, cuando luego de un córner Kees bajó la pelota y por poco Mansilla no conectó. Gatti se tiró al suelo y atrapó una pelota importante.
Al final fue Telechea quien
casi le pone el broche de oro a su tarde de puro fútbol. Picó a pura velocidad por izquierda y sin parar sacó un remate que pasó apenas del travesaño. Ya era mucho lo de él.
Alvarado se fue felíz, sabiendo que consiguió una diferencia al menos tranquilizadora para viajar a La Plata.
Vale decir que tiene el ascenso prácticamente en la mano. Difícilmente el conjunto platense muestre una mejor cara en el estadio "Único". Sin localía, sin público que lo aliente,
mostró ser inferior a los marplatenses. Claro que los partidos hay que jugarlos. Pero si Alvarado tiene una tarde normal la semana próxima, podrá festejar el ingreso al Torneo Argentino A casi sin despeinarse.
Síntesis:
Alvarado (3): Gustavo Gatti; Gustavo Cardarelli (47m ST P. Di Bártolo), Mario Cambi y Martín Quiles; Juan B. Gáspari, Gonzalo Sánchez, David García Lorenzo y Pablo Villar; Ezequiel Ceballos; Fernando Telechea y Esteban Rivas (44m ST W. Gómez). No ingresaron: S. Abete, W. Romano y F. Cobián. DT: Marcelo Philipp.
La Plata Fútbol Club (1): Juan Ignacio Latorre; Lucas Ochandorena, Leonardo Kees, Leonardo Mansilla y Bruno Vega; Jonathan Cáceres (23m ST W. Benítez), Diego Frías, Diego Verón; Martín Mazzuco; Héctor Ledesma y Cristian Campozzano. No ing: E. Morandeira, G. Sánchez Turi, L. Vela y D. Martins. DT: Humberto Biazzotti.
Goles: primer tiempo, 41m E. Ceballos y 44m F. Telechea. Segundo tiempo, 1m F. Telechea y 10m D. Verón.
Arbitro: Marcos Conforti.
Cancha: estadio Mundialista "José María Minella".
EL DOMINGO, EN EL ESTADIO UNICO
Se confirmó que La Plata Fútbol Club recibirá a Alvarado el próximo domingo, en el estadio "Ciudad de La Plata" o vulgarmente llamado "Unico". Lo que resta saber es el horario: a las 15 o 15.30, según los dirigentes platenses. Aunque si aparece el Coprosede, quizás disponga jugarlo a las 11 de la mañana.
¿UN HERMANO MELLIZO?
Iban 6 minutos de partido, cuando Marcelo Philipp (que con este partido cumplió las 4 fechas de suspensión) llamó a un colaborador y se fue al vestuario con él. Al rato, apareció un señor con el equipo deportivo de Alvarado, capucha mediante, una carpetita con papeles, botines y una peluca...Sí, era el DT, que se ubicó en el banco de suplentes para dar indicaciones. Algunos jugadores, al verlo, no pudieron evitar una sonrisa. Pero por precaución, el entrenador volvió quince minutos después al vestuario para cambiarse. La "changa" duró poco, pero fue cómica.