Pablo Corti tuvo su despedida a lo grande en una tarde inolvidable. Escuchá aquí un audio realizado por Tiempo Deportivo (FM 99.9) y Marcadeportiva.com donde compañeros como "Luli" Ríos, "Tita" Rizzo y Dani Valdés lo recuerdan.
Como si fuese una final, sabiendo que eran sus últimos minutos como futbolista, Pablo Rodolfo Corti jugó ante Olimpo de Bahía Blanca
los exactos 22 minutos finales de su carrera de 16 años de trayectoria. Los disfrutó, los vivió especialmente con un marco de hinchas que lo cobijó y se emocionó como cualquier ser humano que siente en carne propia tremendas dosis de amor, cariño, afecto…
Ingresó primero al campo de juego, con la
“10”en la espalda y la cinta en su brazo, de la mano de su hija y sobrinos. Detrás, sus compañeros y los jugadores bahienses, que aprovecharon la distracción para entrar a la cancha.
Afuera del terreno, fuegos de artificio con un ruido que hizo sonar el alma, y la gente, que realizó una emocionante caravana desde la Manzana de los Circos al estadio. Y desde el vamos la catarata de fotos por parte de los medios. Primero, la clásica con la formación del equipo. Luego, y como muestra del cariño que sembró,
cada uno de sus compañeros pidió especialmente tener “su” fotografía individual con él. Primero fueron los “pibes” Diego Martínez (muy amigo) y Nahuel Roselli (compañero de habitación en las concentraciones). Después se sumaron Pena, Campodónico, Carli…. Hasta que giró y respondió con aplausos y saludos los gritos de la hinchada, que comenzó a corear su nombre. Todos quisieron tener su imagen con el jugador.
Y el árbitro Bottoni pitó el inicio del partido…Corti (en lugar de Leclercq) se ubicó como “punta” junto al “Negro”Martínez aunque luego bajó para asociarse con Elvio Martínez. Al minuto y 39 segundos generó la primera ovación,
quizás la última bella gambeta. Por la izquierda del ataque, llegó hasta el fondo y enganchó para su derecha, dejando desairado a Ricci. Luego,
su clásico freno para el posterior centro que por poco Diego Martínez no pudo cabecear. Protestó al árbitro un foul de Elvio a Rogelio Martínez, y se animó a probar su último disparo al arco, a los 8 minutos. Vio adelantado a Ibáñez pero su remate fue alto.
Corrió, bajó a marcar, se mostró siempre para recibir. Luego derribó a Olivi cuando Olimpo comenzaba un ataque. A los 17´, recibió por derecha y previa pared con Sandoval llegó al fondo pero su centro se fue al córner que luego ejecutó.
Y la última, a los 19´, fue cuando recibió la pelota en tres cuartos de cancha y metió un pelotazo alto y largo para Diego Martínez, que dudosamente estaba en off side.
Llegó el minuto 22 y la chapa que levantó el “Flaco” Lareu indicaba el cambio. De inmediato sus compañeros se fueron acercando uno a uno para saludarlo con un afectuoso abrazo, incluso Jorge Martínez, de Olimpo. El último, Sebastián Pena, que recibió la cinta de capitán. Saludó al árbitro y todo el estadio no paró de aplaudir. Los saludos continuaron en el banco de relevos, con“Tito” Rebottaro, el doctor Peralta, el “Vasco”Solaberrieta…Gentilmente atendió a los medios televisivos y radiales, con el nudo en la garganta pero con la tranquilidad del deber cumplido.
Se sentó en el banco,
hasta que Diego Martínez le regaló la alegría del gol del triunfo. A los 44´, el “Negro” la empujó a la red y salió disparado para saludar a su amigo. Pablo –como un resorte- hizo lo mismo, entró a la cancha y saltó encima del delantero, para festejar el gol que llevó luego a Aldosivi a la punta del torneo.
Gratificante momento, sin dudas.
Luego el entretiempo y
el renovado homenaje por parte del club. Dos tubos de oxígeno en la boca del tunel hicieron explotar un sin fin de papelitos verdes y amarillos. Un grupo de niños de las inferiores formaron una guarda en el centro de la cancha, Pablo fue con su hija por allí para recibir la plaqueta por parte del presidente Miguel Munuera y el Vice Julio Boggón. Aplausos, emociones, lágrimas…
Inmediatamente, por iniciativa propia, fue hasta la platea descubierta y
al trote comenzó una semi vuelta olímpica para saludar a la gente, que desde lo más alto de las tribunas se acercó hasta la baranda de la fosa para tributar al ídolo. Pasó por la popular, detrás del “Tiburón” gigante y terminó nuevamente en la boca del tunel, donde lo esperaba su querida
mamá Lola, que vio el segundo partido de su hijo.
Terminó el partido y el saludo con su gente. Su mamá, hermanos, su amigo Luciano Garay (aquel al cual acompañó para probarse en Aldosivi, y que provocó que Corti también fuera observado por el entonces entrenador Nito Veiga)…Media Castelli presente.
Se fue Pablo Corti, con la emoción a cuestas. Un lindo momento vivido en la tarde del José María Minella. La lluvia no opacó la despedida.
Se fue el futbolista y quedó el hombre, el que dejó todo por la camiseta del club portuense y que en la tarde que pasó recibió todo el cariño que supo sembrar.
Créditos Audio:
Duración: 15m 39s.
Texto, musicalización y voz: Francisco Giovanoni
Edición: Pablo Jacobo.
Música: The Beatles (“In my Life”, “Stand By Me”, "Don´t Let Me Down", "Norwegian Wood", "Something")
Agradecimiento testimonios: Osvaldo Rizzo, Marcelo Ríos, Daniel Valdés, Jorge Lareu y Gustavo Seira.