Por Francisco Giovanoni
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Alvarado no pudo sumar tres puntos que hubieran sido de vital importancia. Tras la gran victoria conseguida en Tandil, no pasó del empate sin goles ante Liniers de Bahía Blanca en el "Minella" por la tercera fecha de la zona 2 del Torneo Argentino B de fútbol. El conjunto de Roberto Oliver generalmente fue protagonista del encuentro, pero no plasmó en la red el dominio que ejerció de a tramos en el partido. Queda mucho por delante para un equipo que hoy está en zona de promoción.
Fue un primer tiempo donde Alvarado siempre tuvo la intención de predominar en el juego. Con Emanuel González más suelto en función de enganche y encendido en su rendimiento, el elenco de Oliver buscó llegar al área bahiense por momentos con excesos de envíos aéreos y otros con la clara intención de ser prolijo. García Lorenzo –intercambiando con Fernández por izquierda- fue más incisivo que Pautasso por las bandas, pero faltó finalizar cada ataque con mayor precisión Liniers, en tanto estuvo parado de contragolpes buscando los espacios del amplio “Minella” y recién sobre el final de la etapa llegó a fondo.
El dominio –pausado, de menor a mayor- de Alvarado no se trasladó en situaciones de riesgo hasta los 23´, cuando González tocó para Pautasso y el mediocampista sacó un derechazo que contuvo Echeverría en dos tiempos, siendo éste el primer remate al arco marplatense. Cinco minutos después fue increíble el gol que se “comió” Emanuel González. El “10” recogió un rebote en el área y a centímetros del arco, en su afán de “fusilar” al arquero elevó demasiado su derechazo. Si pensaba, ingresaba sólo Mc Coubrey por el otro sector para empujar. Ese apresuramiento que mostró el enlacer era el que tenía el equipo cuando llegaba a los metros finales.
Para entonces, Alvarado estaba muy cerca de abrir el marcador. A los 31´ tiro libre de García Lorenzo y por poco no pudo conectar Mc Coubrey. Dos minutos después, González gambeteó a un rival y desde media distancia sacó un zurdazo que se fue por encima del travesaño. Pero el árbitro retrotrajo la jugada y sancionó foul para el “Torito”. Emanuel ejecutó el tiro libre por el costado de la barrera y la pelota pasó a centímetros del poste.
En los minutos finales de la etapa Liniers optó por adelantarse en el terreno y en sus primeras réplicas a punto estuvo de abrir el marcador. A los 41´ los bahienses atacaron a fondo por izquierda, el volante Carrió trabó y la pelota salió dirigida al arco pero tapó Evangelisti. El rebote lo conectó Acosta y nuevamente el arquero de Alvarado que atajó, pero en segunda instancia el centrodelantero remató desde el piso y Facundo Gómez salvó en la línea. Un minuto después, los bahienses atacaron una vez más por el lado de Rolón y Acosta recogió el centro con una media tijera que se desvió en Díaz; Evangelisti atajó sorprendido y la pelota dio en el travesaño.
La respuesta de Alvarado fue en la réplica con una genial maniobra de Mc Coubrey, que en la medialuna del área bajó la pelota que venía de aire, le hizo un “sombrero” a su marcador y de primera sacó un fortísimo derechazo que el arquero Echeverría envió por encima del travesaño. Fue lo último de la etapa.
El segundo tiempo realmente fue de bajísimo vuelo. Alvarado siempre buscando pero con poca claridad. Liniers siempre cerró bien los caminos haciendo su negocio. Pero el equipo de Roberto Oliver, de no ser por González cada vez que tuvo la pelota, no fue incisivo. Wirsch siguió deslucido para lo que puede dar y Mc Coubrey recibió poco juego.
Recién a los 19´córner de González, Christovao entró sólo por el segundo palo pero su “testazo” se fue desviado. Dos minutos después quien cabeceó también afuera fue Ramiro Díaz tras un largo tiro libre. A los 30´ Mc Coubrey metió un gran pase profundo para Wirsch, que mano a mano con el arquero tocó al medio para el recientemente ingresado Cayumán, que cuando se prestaba a definir con el arco libre, llegó el zaguero Martínez para cerrar. En ese tramo es donde más cerca estuvo el elenco de Oliver de vencer. A los 32´ otra vez Wirsch recibió un muy buen pelotazo por encima de los centrales y enfrentó al arquero, pero su débil definición a las manos del “uno” generaron la bronca de sus compañeros. Era la jugada de la victoria.
Faltando diez minutos para el final saltó a la cancha Trejo y en su primera participación remató de media distancia, provocando el envío al córner de Echeverría. Pero ya el empate parecía sellado, en un complemento muy malo para el espectáculo. A los 43´ en uno de los últimos intentos, Cayumán probó de zurda desde media distancia, la pelota rebotó en un defensor y Echeverría debió estirarse al córner. Nada más.
Dominó de a ratos, el arquero rival atajó un par de jugadas clave, falló en la definición y no pasó del empate. Se esperaba un poco más del equipo, aunque se puede rescatar que antes, este tipo de partidos cerrados culminaban en derrota.