Peñarol encontró en el primer partido un rival difícil en Regatas Corrientes para la serie de Semifinales de la Liga Nacional. Pero los dos planteles tienen alternativas interesantes en el juego que vale la pena analizar.
Peñarol es el gran candidato a ganar la Liga Nacional. No se descubre nada diciéndolo, pero Regatas Corrientes, su rival por las semifinales demostró que no será sencillo dejarlo en el camino.
El primer partido jugado en el Polideportivo "Islas Malvinas", hizo que se mostrara un costado poco habitual del equipo de Carlos Romano, pero que con la mística de siempre logró revertir en la segunda mitad, mucho más enchufado en el juego. Pero para el resto de la serie hay cosas a tener en cuenta.
En primer lugar, el virus que afectó a gran parte del plantel de Silvio Santander no permitió que jugaran muchos minutos Dionisio Gómez y Eric Martín. De todas maneras, en la zona pintada se las ingenió para complicar mucho a través de Román González que fue el hombre gravitante de la noche. Quizás porque se lo tildó de tener un perímetro de temer, Regatas apostó a jugar adentro el uno contra uno cuando se pudiera y marcó la diferencia. Apoyado también por el juego de Bruno Ingratta (una ficha sub-23 con mucho futuro) y de el propio Dionisio Gómez. Es cierto que el local trató de defender el perímetro de manera correcta forzando por momentos a la única opción dentro de la llave.
Además, la defensa extendida en todo el campo le permitió cortar los habituales circuitos de juego "Milrayitas" y dejó sin posibilidades claras de goleo a Gabriel Mikulas y Joshua Pittman. Todo esto se mezcló con la mala noche de Sebastián Rodríguez desde la conducción y los intentos de Osborne y Locatelli por dejar al conjunto visitante lo más cerca posible en el marcador.
El planteo que pareció rendir sus frutos para los correntinos se suma a la recuperación importante de Diego García y el aporte de Javier Martínez, Sebastián Acosta y Hernando Salles....por supuesto perimetrales de cuidado y que aparecen cuando el juego interno no funciona bien. De aquél equipo que mató a triples a Quilmes, pasó a uno mucho mas trabajador en búsqueda del compañero mejor ubicado....y cuanto mas cerca del aro mejor.
Hace unos pocos meses, Carlos Romano le comentó a este medio que Regatas Corrientes era el "gigante dormido" de la Liga Nacional, pero despertó en el momento justo para dar el gran salto de calidad y volverse protagonista.
Pero no por nada Peñarol es el candidato. Salieron a relucir las alternativas que siempre da un banco de suplentes nutrido, con jugadores capaces de cambiar el destino de un encuentro. Cuando parece que no está en la cancha Abdul Joshua Pittman recupera la confianza y empieza a ser fundamental, como todo jugador destacado en un mala noche....es cuestión de esperarlo porque algún conejo sacará de la galera. Un Sebastián Festa que sabe de batallas pone el alma para que el equipo mejore y los recambios internos como Pelletieri, Diez y Calvi (vaya nombres); conspiran para que Mikulas y Osborne vuelvan al juego renovados.
Peñarol no tiene que demostrar nada, sabe de su potencial y de su presente. Pero se encontró con un rival que ofrece tantas alternativas como el mismo "Milrayitas" y aún tiene un jugador interno como Roberto López en recuperación. Habrá que jugar minuto a minuto porque no hay una clave específica para bloquear un equipo con variantes defensivas y ofensivas, sino que es el momento en que la inteligencia y la lectura de los propios jugadores pasan a ser fundamentales para manejar las alternativas de cada encuentro.
Cada partido será una historia distinta, pero ambos rivales tienen nivel, plantel y juego como para superar al otro. El gran candidato sigue siendo Peñarol, pero sin dudas que Regatas Corrientes será un digno rival para esta instancia.....aunque la confianza en el conjunto marplatense sobra y el talento está intacto.