La campaña de "Celeste" en el Torneo Argentino C, ha tenido valores importantes para poder entender la posibilidad de ascenso que aún hoy está disputando el equipo de José Pintado. Los puntos altos de un grupo que se puso un objetivo y está
Unión de Mar del Plata no pudo terminar de la mejor manera una gran campaña en el Torneo Argentino C de fútbol en su primera incursión en esta categoría. Un plantel joven pero con buenos jugadores que terminaron siendo determinantes, sumado a un entrenador con experiencia que le dio identidad al equipos para superar duros rivales en un certamen que siempre es difícil y que sólo los mejores pueden disputar completamente como lo hizo el "Celeste" y aún con chances de ascenso.
La explicación es sencilla y se vio en la cancha. Luego de una campaña envidiable en el Torneo Local consagrándose campeón en los torneos Apertura y Clausura, el plantel estaba para dar un paso mas. Y también se reforzó con buenos jugadores que le dieron aquello que le podría faltar con nombres como Arduini, Chiminelli, Lisi; entre otros. Pero antes tuvo que superar ciertos problemas como las sanciones y las lesiones, pero ante cada inconveniente surgía un nombre nuevo que cumplía a la perfección su trabajo.
El propio Pablo Arduini reemplazando a Matías Villar por lesión, los nombre de laterales como Juan Ceverio, Juan Cuello y el propio Marcelo Aguirre que tuvo que abandonar el equipo por un tiempo debido a los problemas laborales. Hubo que superar la ausencia de "El Mago" Gustavo Fernández, que decidió abandonar la práctica del fútbol en un puesto clave como el de creador de juego, el "10", el famoso enganche. Para ellos hubo algunos experimentos con Jesús Collantes un poco más retrasado pero que no rindió y que en definitiva terminó con el "polifuncional" Pablo Damboriana. Ese término le cae perfecto ya que jugó como marcador lateral izquierdo, volante creativo, delantero y hasta de "doble cinco" en el último partido con Liniers al lado de Germán Tempone.
Además tuvo dos caudillos en el fondo con Martín Palmero y Rubén Fortunato, la garra de Esteban Allioto, el fútbol de Diego Fioriti y las apariciones desde el banco de Leonardo Lisi y Darío Indolfi para aportar lo necesario. En la delantera poco queda por analizar. Martín Cuevas fue lo que se esperaba un goleador nato que lleva 10 goles en el presente campeonato, mientras que en Jesús Collantes vemos la máxima revelación y figura por momentos...un delantero con mucho talento y gol.
Todos estos ingredientes fueron mezclados en la coctelera de José Pintado que terminó de darle la identidad y el protagonismo a Unión en cada cancha donde salió y los resultados están a la vista: en una campaña de 16 partidos sólo 4 derrotas (con Rivadavia de Necochea en la fase regular como visitante 1-5, con Estrella de Berisso como visitante 1-4 y con Liniers de ida 1-2 y de vuelta 1-3).
Una muy buena campaña que tiene el gran objetivo del ascenso que se buscará en la promoción frente a Deportivo Coreano. En caso de no darse, vale recordar esta gran campaña de Unión y a este grupo que también le da un empuje más al fútbol de Mar del Plata.