Aldosivi dejó buenas sensaciones de cara al futuro en el inicio de torneo. Pero sigue faltándole el "toque final" a lo que genera en ataque. La presencia de un centrodelantero podría ser una solución para poder convertir en el arco contrario
Aldosivi desde la previa generó en su gente y el periodismo, muchas expectativas debido a la cantidad y calidad de refuerzos llegados para el torneo. Semejante expectativa, basada en las palabras de sus protagonistas y los deseos de
"pelear arriba", obviamente
incrementan el grado de responsabilidad y exigencia. Si a este equipo se le pide más, es porque tiene.
Jugadas dos fechas del campeonato de Primera B Nacional, los dirigidos por Julio César Toresani mostraron en sus presentaciones ante Almagro e Instituto
orden y seguridad en defensa, pero falta de definición en ofensiva. En su
debut como visitante el pasado domingo ante Talleres en Córdoba, dos inesperados errores de su última línea lo dejaron mal parado desde el comienzo, pero insinuó algo más en ataque,
aunque únicamente en el primer tiempo. Luego, su inercia ofensiva reflotó nuevamente y se hizo sentir, a pesar de que a los golpes forzó un final emotivo provocado por las ganas de empatar más que por las ideas.
¿Qué le falta a este Aldosivi? Llegar con más claridad en ataque, y meter la pelota en arco contrario. Algo fundamental para ganar los partidos. Hasta aquí le costó muchísimo al conjunto marplatense "pelotear" a su rival.
La apuesta de Toresani es ofensiva: un sutil y sacrificado
Elvio Martínez comenzando desde la derecha y soltándose para generar juego;
Fernando Cafasso trepando por la izquierda y habiéndo anotado hasta aquí los dos únicos goles de su equipo;
Pablo Corti como enlace y socio de juego de Martínez, y los delanteros:
Luciano Abalos y Silvio Carrario. El primero viene de una larga inactividad, y aún no encontró su ritmo de juego. Y el experimentado "Tweety",
no se convence de ser el "9" goleador del equipo -
contrariamente a lo que quiere Toresani-, y prefiere retrasarse para generar juego, lo mejor que mostró hasta aquí. Las jugadas más peligrosas que tuvo Aldosivi en estas tres fechas, todas -
asistencia incluída a Cafasso el domingo-
tuvieron participación de Carrario, que viene de asistir la temporada pasada a Ismael Blanco (30 goles)en el ascenso de Olimpo. Por ello,
una solución inmediata a la escacez de gol del "Tiburón" sería la presencia de un centrodelantero,
que sólo busque el gol. Ante la asegurada ausencia de Simone por lesión, Diego Martínez tuvo pocos pero aceptables minutos en cancha. Y para el sábado, con Independiente de Mendoza,
Aldo Visconti estaría en el banco de suplentes. Ambos pueden ser una buena alternativa.
En defensa,
Pablo Campodonico se mostró buen atajador a pesar de algunas salidas a destiempo, y
Sebastián Pena está siendo el "patrón" del fondo, con jerarquía y solidez. Y en el mediocampo, Diego Levato ha rendido en buen nivel, pero por momentos queda muy expuesto en la marca. Se dice que Toresani
en cualquier momento refuerza ese sector con el ingreso de Darío Zárate, quien iba a ser titular desde el comienzo pero una lesión se lo impidió.
Aldosivi tiene con qué mejorar en este campeonato. Su entrenador, Julio César Toresani,
no debería quejarse demasiado por los planteos rivales. No debería sorprenderse de ello. Está en las ideas y conceptos que él le pueda transmitir a sus jugadores las armas para superar a cualquier rival amarrete. El torneo recién empieza, es larguísimo, y por el momento el elenco marplatense continúa buscando la brújula del éxito, brújula que -reiteramos- tiene con qué conseguirla.