Rumores malintencionados, "hinchas" que tienen acceso libre, una ciudad que da las espaldas a una posibilidad única...todo atenta contra un equipo que dentro de la cancha está acéfalo de juego pero que aún está con chances de ascender.
Aldosivi está aún en una posición privilegiada para lograr ese sueño que apenas un mes atrás parecía posible y que hoy,
por distintas circunstancias -muchas de ellas inexplicables- parece desdibujarse por completo.
El 5-0 sobre Almagro marcó el pico de rendimiento del elenco de Rebottaro, que luego sumó un buen punto en Rafaela y luego cayó sorpresivamente con Tiro Federal en el Minella, desperdiciando una buena chance de quedar como puntero y con un nivel bajísimo en comparación a como venía jugando.
De allí al pasado jueves ante Instituto, todo se dio vuelta. Para Aldosivi equipo, y para Aldosivi entorno. De la alegría por las cinco victorias al hilo, la contundencia de los nuevos goleadores, la solidez defensiva,
se pasó casi sin escalas al nerviosismo, la ira, la bronca, y las sospechas infundadas de que
"estos tipos no quieren ascender porque no arreglaron los premios / porque pidieron $ 300.000 pesos más antes de Tiro Federal / porque el Puerto está en crisis y no hay dinero para bancar una campaña en primera / porque si ascienden se tiene que ir el 70% del plantel y acá están cómodos...etc, etc.". Todo esto se dice en los bares del puerto, se lee en los dañinos y mal utilizados foros de internet...es el supuesto pensamiento del exigente hincha, que como hincha y fanático carece de razonamiento claro, se come lo que le venden y en su suceptibilidad explota.
Es una sensación autodestructiva. Es dar un veredicto sin fundamento, cuando la historia no terminó de escribirse. El lamentable y tensionado momento vivido entre "hinchas" de la barra que luego del partido con los cordobeces increparon a jugadores como Diego Martínez, Pena, los hermanos Campodónico y compañía
no debería tomarse como una generalización del sentimiento colectivo del verdadero hincha de Aldosivi, ese que deja de lado los avatares del trabajo, la vida, y desafía al frío, invierte su dinero en una cuota o una entrada, que no se queda en la casa viendo por TV el partido que lamentablemente también se ve en la ciudad, que sufre cuando las cosas no andan bien y aplaude cuando pese al resultado el rendimiento estuvo a la altura de las circunstancias.
Pero sí debe tomarse como un hecho vergonzozo ya que los protagonistas de los hechos son conocidos y habitués del predio "Tatore" Vuoso, que porque alguien les contó algo, tienen mucha bronca con el plantel. Que llegaron allí no sólo por la inoperancia policial. Sino no se entiende que con un Aldosivi de 50 puntos logrados, en promoción, a tres unidades del ascenso directo con 24 en juego todavía, estas cosas hayan pasado.
Al equipo se le pide "huevo" y lo que falta notoriamente es "juego". Hoy en Aldosivi es más común ver a Carli, Gallardo, Pena, Gianunzio tirarse al piso, trabar con el alma cada pelota, saltar lo más alto posible que poder observar a un Ramúa, Martínez, Velázquez, Esteche, Verón, Erviti poner la pelota al piso, jugarla con tranquilidad y dar un pase gol.
Problema que viene de arrastre incluso con Elvio Martínez en cancha. Sin el lesionado "10" los problemas se acentuaron, aunque disimuladamente por la contundencia arrolladora de las primeras fechas del año. Allí deberá estar la mano de Rebottaro y el convencimiento propio de los jugadores para mejorar ese aspecto. Ojalá tengan la lucidez necesaria, los reflejos más rápidos que nunca para dar vuelta el timón y jugar las ocho fechas restantes como un equipo candidato. Como lo está haciendo Atlético Tucumán con una plaza que da una sana envidia.
Por último, un par de defensas. Mariano Campodónico sugirió en medios de Capital Federal que para
"el periodismo de Mar del Plata antes eramos los mejores y ahora somos los peores". No, experimentado Mariano. Ni antes una cosa, ni ahora otra. Quienes tenemos la suerte de ser libres de opinión, no mentimos si decimos que ante Defensa y Justicia se pateó dos veces al arco, que por los costados del mediocampo y la defensa los rivales hacen lo que quieren, que cuesta ver cuatro pases seguidos entre ustedes. También nosotros deseamos un Aldosivi en primera, porque laboralmente nos serviría, y podríamos ver un fútbol mejor al de la B Nacional, viviendo otra infraestructura.
Y al que duda del plantel y el objetivo de ascender: ¿ustedes piensan que Sebastián Pena no quiere una revancha en primera división luego de haber conocido la elite y bajado bruscamente de categoría?; ¿suponen que Pablo Campodónico, luego de haber tenido la mala suerte de frustrarse dos pases a Belgrano de Córdoba y Argentinos Juniors (ambos en primera), no quiera estar en la máxima categoría?; ¿que Cajaravilla, tras haber sido una de las figuras de Colo Colo de Chile y tener abrochado un pase a Gimnasia de La Plata, y luego haya terminado en All Boys (B Metropolitana) no se muera por jugar ante Boca, River?; ¿que pibes como Roselli, Carli, Briones y el resto no deseen lo mismo con tan joven edad y luego de haber sido relegados por otros entrenadores?.
Basta de autodestrucción, Aldosivi. De esta forma, va a ser imposible lograr un final felíz.