Alvarado y Unión se despidieron el mismo día de los Torneos Argentinos, después de haber sido protagonistas toda la temporada. Rápido adiós a dos equipos a los que siempre algo les faltó.
Los equipos del fútbol marplatense que protagonistas fueron durante gran parte la temporada 2010/2011, se despidieron en un domingo negro, en la misma tarde, con las mismas penurias y el mismo dolor de la derrota. Unión y Alvarado, Alvarado y Unión, deberán pensar ya en lo que se viene aunque primero asimilar la bronca, la desazón.
Tanto Unión como Alvarado han hecho muy buenas campañas: el conjunto de Marcelo Zwicker terminó cuarto en el nonagonal de los mejores del Torneo Argentino A, y sólo por errores propios no se afirmó en la punta de aquel reducido que otorgó un ascenso directo a la Primera B Nacional (conseguido por Guillermo Brown de Puerto Madryn). Ya en el desprolijo camino para jugar una promoción (debía ganar ocho partidos para llegar a esa instancia y encima enfrentar, con desventaja deportiva, a un equipo de B Nacional), se quedó en el primer intento, nuevamente por errores propios y cuando tuvo todo a su favor: ganaba en San Juan 2 a 0, terminó perdiendo 3 a 2, y en Mar del Plata debía vencer a Desamparados por un gol, pero empató por un error de su arquero y porque la pelota no quiso entrar más de una vez. Cosas del fútbol.
En el caso del elenco de Hugo Tenaglia, estadísticamente realizó un gran certamen. Finalizó puntero de la zona 2 al cabo de 30 fechas, y perdió -ya clasificado-un sólo partido jugando en el estadio José María Minella. Ya en el Cuadrangular, ante equipos más "mañeros" no supo resolver situaciones adversas. Un penal mal sancionado ante Deportivo Roca, como visitante, que lo privó de una victoria que hoy lo hubiese clasificado; más un rendimiento ofensivo que mermó en el último tramo, lo dejaron afuera. Pero estuvo a cuatro partidos nomás del ascenso al Argentino A. La derrota ante un eliminado Liniers, en Bahía Blanca, fue un baldazo de agua fría inesperado. Después analizaremos sus virtudes y falencias como equipo.
Ambos clubes, con apoyos económicos fuertes: a comienzos de temporada ninguno escatimó a la hora de elegir refuerzos. Aciertos y yerros en la elección de los mismos, lesiones, suspensiones y rendimientos irregulares impidieron que sigan en la pelea. Cada una de las dirigencias tuvo entre ceja y ceja nada más que el ascenso: una vara alta, sin dudas. Ninguno cumplió con ninguno de los objetivos, pero no por eso han sido malas campañas.
A rescatar lo positivo en cada uno, y mejorar en lo que faltó. Será fundamental que cada club logre una continuidad en cada uno de sus equipos. Que las bases de estas campañas se afiancen, se fortalezcan y se mejoren para que en la temporada 2011/2012 no haya decepción. Sería el camino más correcto. Sería injusto que un mal resultado tire a la borda todo lo realizado con tanto esfuerzo.