El presente que viven Peñarol y Quilmes en Liga Nacional, Aldosivi en la B Nacional y Alvarado en el Argentino B más el desarrollo de los Odesur y el Sudamericano de fútbol femenino, posicionan al deporte marplatense en un momento espectacular.
Hace unos meses
este presente era impensado. El deporte de Mar del Plata, en especial sus equipos, se iban rearmando de cara a una nueva temporada. Aldosivi comenzaba un ciclo con ilusiones de la mano de Giovagnoli, pero todo se desvaneció muy rápido finalmente. Alvarado iniciaba su trayecto por el Argentino B con Giuntini en medio de mil problemas, que culminaron con la renuncia del ex-Boca. Mientras tanto, Peñarol y Quilmes diagramaban sus equipos como para "pelear arriba" en la Liga Nacional. Era la intención, con mucha mesura.
En aquel entonces, nos alegrábamos con los chicos de
Universitario en hóckey, ascendiendo a la máxima categoría de éste deporte a nivel nacional. O con
Silvina Posada trayéndonos una medalla de oro desde Anyang, Corea. Una marplatense más campeona del mundo en patín.
Pero el deporte tiene sus idas y vueltas, como la vida misma. Y éste presente de casi mediados de noviembre, nos encuentra con un
Peñarol imparable, calificándose como el
"equipo sensación" de la Liga Nacional de Básquetbol y clasificándo con mucho resto al Súper 8. Su rival
Quilmes, a pesar de caer en los clásicos que duelen, muestra un rendimiento similar. De la mano del
"Huevo" Sánchez está a punto de ingresar también al Súper 8.
En fútbol,
Aldosivi encontró la brújula con César Serradell, su hijo pródigo. De estar perdido y desorientado en un torneo difícil como es la B Nacional, pasó de golpe a estar a ocho unidades del líder Chacarita. Habiéndole ganado a un candidato como Olimpo de visitante, o a Instituto en Córdoba.
Mientras que el
Alvarado de Philipp, cuestionamientos a parte a las formas del dt, está primero en la zona B del Argentino B. Con solidez y mucha confianza, el "torito" vive un momento como hacía tiempo no vivía. Su gente lo acompaña en cada partido convirtiéndo a la popular norte del Minella en una fiesta.
Pero
no todo es fútbol y básquet en
"La Felíz". La ciudad tiene el gusto de ser sub-sede de los Juegos
Odesur. Mas allá del nivel de algunas competencias, la organización viene siendo un éxito. Y el campo municipal de los deportes
"Teodoro Bronzini" late cada día como también hacía tiempo no latía. Además, las mujeres demuestran que el fútbol también es de ellas. El
campeonato Sudamericano se desarrolla con éxito.
En
tenis, el marplatense
Horacio Zeballos (h) avanza en su carrera, pasito a pasito. Tiene un futuro prometedor. Ya de por sí que sea de nuestra ciudad y desempeñe este deporte, nos recuerda al gran "Willy". Y
Carlos Berlocq, "adoptado" como marplatense, llega a la final del challenger de Buenos Aires y también se adelante en los puestos del ránking.
En
Surf, Martín
Passeri lidera el circuito latinoamericano de surf. Y las hermanas
Pellizari hacen lo mismo en la rama femenina.
A celebrar este momento entonces. No siempre nos podemos dar el gusto. Ojalá que los equipos de la ciudad mantengan esta performance hasta el final de la temporada. Y que cada uno de los deportistas de todas las disciplinas, reciban el apoyo dirigencial que se merecen y que muchas veces no está. Hay un gran potencial en Mar del Plata. A aprovecharlos y disfrutarlos.